3 ene 2018

2018, I am not Cool, not anymore

I used to be. Like cool cool. Not sure if I ever was super-cool. But cool as a minimum. You know, bouncers knew who I was when I was 14.

I knew how to proper smile on pictures. I usually was on them with loads of women. They were friends ,but hey oh, people didn't know and they thought I was cool.

I was ruling on Twitter. Got shit loads of followers. People knew of my legendary Tshirts and some thought I was cooly funny. Funny like bright. People talked about me, well or bad, doesn't matter, I was on the spot of the coolness.

But now I don't even have a selfie face. Every time I try to smile for a picture there is either food in my teeth or I am blinking. I'm not even on Instagram for God's sake! And I don't understand accronyms teens use! I used to know them all, I was creating trends to get people to use them, because I was cool!

But now I also get annoyed when I see kids throwing their rubbish to the floor. Being on a nice restaurant with good live music on and people chatting does my heading. But I do like spinners; they 're not cool anymore I've been told by people that know about cool stuff. Am I getting old?

I have realised I walk down the street and nobody recognises me. I feel like people feel. I feel I am people now. You know when you see people on Facebook and you think, these guys don't rule, they have never been cool and they never will. That's maybe what people think about me now. Scary.

I dont have a tattoo, maybe that's what I need. And a Vietnamese pig. That would be cool. But I don't want a Vietnamese pig, I want a fucking cat instead. I could not be more uncool.

Cool people' s desires for the New Year are Health, Love, Read more Books...
I just wanna get laid like most people do, but this uncoolness is a freaking liability. And it is so uncool to say it.

1 oct 2017

La Patria y la Pela

Sin ánimo de ofender a nadie, es que a mí esto de las patrias me aburre un poco. No sé si es mi falta de empatía o la vaguedad andaluza que me caracteriza la que alimenta mi desazón e incomprensión.

Yo por Patria entiendo a la Paqui y al Manolito sacando de paseo a su Pablo a cuestas por la cuesta del Alto Conquero.  Por Patria entiendo a Tina,  la del Quinto A, y a  sus piropos cada vez que vuelvo a casa por Navidad.

Yo por Patria entiendo a Juan el frutero, y su sonrisa cada mañana cuando voy a comprar los peros. Por Patria entiendo a la Pepa, y sus tortillitas por encargo que quitan el «sentío».

Yo por Patria entiendo al Ale y al Solle con su guitarrita cantando al 3x4 en una esquinita. Por Patria entiendo a JoseCharly y Pepita de cháchara en el coche camino a Gibraleón con mi hermano para llevar a Ferrán a la feria. Ojú, un Ferrán en Andalucía, ya la estamos jodiendo.

La que estáis formando, chiquillos. Sí sí, vosotros. Los que defendéis la supremacía de la raza aria. Los que os creéis mejores por nacer aquí y no allí. Los del derecho al autogobierno. Los del grito de  ¡A por ellos! cuando salen los cuerpos nacionales rumbo territorio enemigo a repartir hostias por doquier. Siempre fuimos un país católico. Bueno, no siempre.

Me da pena, mucha pena. Pena del odio infundado e injustificado. Pena de las dos Españas, la de los Grises y  Rojos. La que siempre juzga y etiqueta, la de las envidias. La de la puta herencia judeocristiana.

Que no. Que no cabe ser catalán y buena gente. Y no digamos ser catalán, independentista y buena gente. Guillotina al que piense diferente de mí. O todos moros, o todos cristianos. Pero no entréis en el Vaticano para rezar mirando a La Meca, a ver si os van a poner mirando pa Cuenca. Que aquí no caben las escalas de grises, a ver si nos enteramos de una vez.

Un andaluz acudió un día a una boda a Terrasa. Le  alimentaron y hospedaron gratis (y eso que eran catalanes), e incluso le hablaron en castellano. El andaluz se mojó con el catalán, aunque mojar mojar, no mojó. Tres años más tarde, el catalán que ejerciera de anfitrión cambió su rol a huésped. Y no nos vamos a engañar, no pagó una mísera copa; pero no pidamos peras al olmo.

Catalán y Andaluz, Andaluz y Catalán  discutieron sobre política y democracia, y no se entendieron del todo, aunque se respetaron. Acabaron por comprenderse cuando hablaron de mujeres y sexo, así todo resultó más fácil. Y es que follando se entiende todo el mundo. No había patría que destruyera tal entendimiento.

Yo dudo mucho que el mundo gire en torno a las patrias, sino que gira en torno a la Pela. Que sí, que la Pela es la Pela. Como del mismo modo que John no es Juan ,  Josep Lluís no es José Luís, coño.

Eso sí, mi mundo gira en torno a mi Patria. Que no me pidan los patriotas de bandera que desentierre el hacha de guerra por la Patria, que la mía es otra. Y por la otra me lio a perás con quien sea.

24 jul 2017

La Dicotomía del Estar

El Huevo entre Pinto y Valdemoro.

La Patria o el apátrida cosmopolita.

Mi propio Gelato italiano o un helao del Pura Vida y que  Ferrán no me deje probar bocado.



El speciality cafelito con su brownie por bandera, o un manchao hirviendo y que te parta un labio.

Blues en directos en un bistrot o que la Garganta te reviente a Andalucía en una andaluza tasca.

Agarrarte a tu cultura en el extranjero por añoranza o extenuarte de ella en tu propia casa.

Brunch de eggs bennedict o tostaíta de jamon, aceite y tomate. De Huerva pura.

Un futuro ciego frente a una previsible rutina.

Cenar en la merienda, o trasnochar con el estómago lleno hasta dormirse el mismo día en que despiertas.

Nuevos rincones y sabores por explorar, o la tortillita de la agüela rodeado por los tuyos.

El próximo reto a superar o que auguren tus límites por debajo de tus expectativas.

Que tu edad sea sólo un número o que te traten como un niño.

Nuevas historias de inquietudes infinitas, o la misma vieja cantinela cuya melodía siempre resonará en tu alma.

El Huevo entre Pinto y Valdemoro.

Me bajo, me bajo, me bajo de este tren en marcha. Una esquinita, nudillos al 3x4 y al ritmo del tirititrán, tran tran, tran.

1 jul 2017

La historia de como casi no me casé con a vigilantA de la playa californiana

Jueves 29062017 - 17 00. Mierda, no he hecho el check-in online. Bah, no pasa nada, me descargo la app y "palante".


Jueves 29062017 - 22 34. Puta app de Delta Airlines, me dejar hacer el check-in, pero aun así debo ir al mostrador de facturación...dos horas antes de la salida del vuelo, chachi. No boarding pass available.

Viernes 30062017 - 10 07. Bocata de jamon danone para este cuerpo serrano. O al revés.

Viernes 30062017 - 10 28. Tren desde Clapham Junction a Feltham.

Viernes 30062017 - 10 46. Llegada a Feltham.

Viernes 30062017 - 10 51. Paseíto hasta el bus (también conocido como portacatetos) con dirección al segundo mejor aeropuerto de Londres: Heathrow. 

Viernes 30062017 - 10 52 . Pregunta: Donde hostias esta mi mochila?!! Respuesta: Camino de Reading (en las inmediaciones de Mordor).

Viernes 30062017 - 11 15. Señor empleado por la compañía de tren contacta al operario del tren persé donde "me se ha" olvidado la maleta. Le abrazo y le invito a un café.

Viernes 30062017 - 12 05. Mi maleta (o mochila en castellano, para los Despeñaperros "parriba") regresa a Feltham Station en el tren de vuelta desde Reading, dirección a Waterloo. 

Viernes 30062017 - 12 06. Vuelvo a abrazar al señor de la estación. Se pone un poco tenso, la verdad. Le doy un azote en el trasero para que se relaje. Bueno, esto último no ocurrió, aunque habría molado. Y mucho.

Viernes 30062017 - 12 10. Taxi rumbo a Heathrow. Agradezco infinitamente la app de mierda de Delta Airlines por obligarme a ir con 2 horas de adelanto al aeropuerto. El taxista es un alemán cachondo mu majete, por cierto. A éste no le doy un azote en el culete porque ya va sentado.

Viernes 30062017 - 13:40. Cojo el puto avión a tiempo. La vigilantA de mi vida me espera. Quizás , por qué no, en el mismo avión. Una morena me ha guiñado un ojo, yo la imaginaba en rubia y sin parche. Igualmente, le contaré la historia de como casi no llegué a conocerla jamás.

27 jun 2017

Arde Huelva, La Coqueta


Arde Huelva, La Coqueta. La que se viste de mantilla por Semana Santa. La que cambia el negro por lunares por el Rocío. La que se desnuda cuando sale el sol, si es que alguna vez se pone. Prisionera de ese mismo sol, que reaviva unas llamas que queman su verde.

Arde Huelva, la que oculta su chovinismo tras sus complejos, para disfrutar de sí misma para sí, con ella. La Huelva egoísta, de paraíso natural, de litoral protegido. La Huelva nido de aves que surcan los mundos y madriguera de criaturas que luchan por no extinguirse.

Arde Huelva, la de playas vírgenes y desnudas, la de caminatas que suben gemelos que encuentran su alivio a orillas del mar. La que atisba un horizonte infinito que desemboca en el Atlántico, subida a un cabezo, ahora negro, desde la Cuesta Maneli.


Arden Huelva, Moguer, Mazagón y Doñana. Arde Huelva, su flora, su fauna, y todos esos malparidos que bien podrían ser ellos pasto de las llamas.

Arde Huelva, con sus penas y con sus glorias, y con la desvergüenza de esos impresentables que serían sentenciados como brujos en la nueva hoguera del Parque Natural.

Arde Huelva, y con sus brasas se secan las lágrimas de sus gentes que luchan contra el fuego sin cesar. Se quema Huelva, y con ella todas sus almas que desde la distancia lloran a una pantalla con el pecho henchido de orgullo al ver a sus paisanos luchar.

Arde Huelva, la Coqueta, y sus choqueros con ella.

27 mar 2017

Carta abierta al Profesorado (de mi cole Moliére), con envidia

Muero de envidia. Envidia sana, pero muero.

Visiblemente emocionado, así compartía conmigo la siguiente vivencia un profesor de mi antiguo cole, el Colegio Moliére: "Uno de mis alumnos de este año, así de lo más rebeldes, me dijo: Profe, sé que cuando me vaya de aquí, seguiré queriéndote, porque yo te admiro"

Perdona que comparta esto con un audiencia un tanto más amplia, profe, pero la nostalgia me invade e impulsa a emocionar a otros, ahora que yo ya soy "grande". Es esta maldita envidia egoísta que no me permite que seas tú el único que disfrute de ese momento tan maravilloso. Creo que sabrás perdonarme.  Eso sí, te advierto,  no sé si te perdonaré que yo me cuestione mi actual profesión desde entonces.

1917 fue el primer año en que comenzó a forjarse ese vínculo profesor-alumno , alumno-profesor en el colegio Moliére. Y unos tantos-cuantos tuvimos la suerte de disfrutar del acto de centenario y reencuentro de antiguos alumnos y profesores este pasado sábado 25 de marzo. Los que fuésemos niños, ya somos adultos - o al menos fingimos comportarnos como tal- y los que ya fuesen adultos y educadores...siguen siéndolo. Eso sí, todavía quedamos algunos que nos resistimos a crecer.

Muchas dudas en el aire por resolver previas al reencuentro: 
  • ¿Se seguirán embarcando los balones encima del comedor junto al patio de recreo? (Embarcar: acepción andaluza que define la situación de un objeto cuando éste queda atrapado en un área de difícil acceso a una altura considerada)
  • ¿Se habrá pasado Malili  a la pelota vasca definitivamente tras tanto fiasco madridista? 
  • ¿Seguirá Maribel, y sus regañinas y enseñanzas que tanto echo en falta, como subdirectora?
  • ¿Continuará Gimeno tan guapo como antaño provocando revuelo entre las adolescentas y las no tan adolescentas

La respuesta es sí a todo. Y Gimeno, con cariño, lo tuyo me jode. Deja a las nuevas generaciones camino libre para poder progresar. Que hasta yo tengo fantasías contigo tras volverte a ver.

Bromas aparte,  sólo quería aprovechar estas palabras para daros las gracias, a todos. No recuerdo si os agradecí en su momento todo lo que me disteis y enseñasteis, pero espero que sí, de veras. En cualquier caso, que sirva este centenario como excusa y recordatorio para hacerlo. Me siento agradecido, afortunado y orgulloso de haber formado parte de la historia de nuestro cole. Y de eso debéis sentiros culpables. De eso, y de que recuerde mi infancia y adolescencia sin poder evitar que mis labios dibujen una sonrisa, por muy mal que se me diera la Plástica por aquel entonces (y a día de hoy, hay cosas que nunca cambiarán).

Porque todos vosotros, queridos profesores, me visteis e hicisteis crecer como persona. Y vuestras enseñanzas no cayeron en saco roto, pues aún las sigo teniendo presente, pese al paso de los años:
La Ética de Pepa,que no dejará de marcar mi rumbo, y las Mates de Frochoso, Emilio, o Rocío, que me convirtieron en ingeniero.

La Lengua de Beltrán o Malili, culpable de mi idilio por la escritura,  y la Historia del otro Beltrán, que me hace no olvidar de donde vengo, pese a que los mares nos separen, Huelva.

 La Lengua Francesa, que también pone nombre al cole, de Marifé, Eva, Maribel o Lola (y su sonrisa contagiosa que tanto nos llenó como niños de quinto y sexto), y la EF de Raquel... o Gimeno, como no.

La Religión y su alternativa (de la que tantos resúmenes hice gracias a mi querida Inma), y las Ciencias Naturales de Victoria, Agustín o nuestra otra señorita Pascual.

Tercero de Primaria, Manolita y su pelo blanco particular. Tecnología de Juan Luis, Informática de Antonio (aunque para nosotros "El Peru") e Inglés, de Mamen. Mi Mamen. A la cual no pedi matrimonio porque ya andaba casada. No me devolvió su amor en forma de alianza; a cambio, me regaló la frase más bonita que jamás me hayan dicho. Ésa me la guardo para nosotros, si me permiten.

Espero que nuestro abrazo de este sábado os compense tanto quebradero de cabeza que os causé en su momento. Os aseguro que puse el corazón en mis brazos al rodearos con ellos. Tenéis una profesión maravillosa que hace os que os admire. Sois la clave de nuestro futuro, de nuestros nietos, hijos y sobrinos. No os dejéis pisotear, estaremos a vuestro lado, luchando, aprendiendo y enseñando, juntos. Todos queremos ser profes, por vosotros.
  
Y compartid vuestras vivencias con nosotros, ahora que ya partimos. Esos niños, vuestros niños, que ya no lo son tanto. Matadnos con vuestras experiencias. Quiero morir de envidia, mis queridísimos profesores.

16 mar 2017

170

Casi 170 años justifican su día. Algún que otro mentecato (y en realidad son demasiados) se pregunta por qué él no tiene el suyo; si acaso eso no es injusto.

Peleles (y pelelas en muchas ocasiones) de poca monta y de poca mente, que quien monta tanto tanto monta, y que poco entienden de equidad, paridad o igualdad. Cómo entender pues el 170.


44. 44 desaparecieron entre sus manos el pasado año, dejando un hilo de sangre y un mar de lágrimas a sus espaldas.

84. 84 años desde que pudimos oír su voz, aunque apenas se percibiera. Su voz traducida en voto, e introducida en una republicana urna.


42. 42 años desde que el día ocho del tercer del mes del año deshojamos la margarita para discernir si nos encontramos más cerca o más lejos de tan anhelado 170.

Porque 44 , 84 y 42 suman 170. 44 fueron las mujeres asesinadas en España en 2016. 84 años desde que ejercieron su derecho a voto por primera vez en nuestro país. 42 desde que celebramos el día 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Y 170. Casi 170 años para que podamos llegar a presumir de igualdad económica entre varón y hembra de seguir a este ritmo.

En poco menos de 17 años evolucionamos del Nokia 3310 al último modelo de Iphone 7. Sí, 17 y no 170, pero pocos se sorprenden. Como pocos se sorprenden de aquellos y aquellas que acuñan a  feministas de feminazis. Como pocos se sorprenden cuando esos mismos se amparan en la biología para justificar la diferencia como eufemismo de inequidad, desigualdad y desemejanza. Biología y no Educación o Cultura. Como también pocos se sorprenden cuando algunos abogan por compensar tanto feminazismo con otro similar día Internacional del Varón. Como si ése no fuera por desgracia cada santo y maldito día.

Para equilibrar la balanza debemos colocar más peso en el lado contrario a la masa que provoca tal desequilibrio.  De ahí que celebremos el día Internacional de la Mujer y no el del Hombre. Y que ese día sólo sirva para recordarnos nuestra lucha diaria por acelerar esa cuenta atrás desde el 170.

Cada día, deberemos esforzarnos por ser la voz de aquellos y aquellas que cesaron en su empeño por compensar la desnivelada romana de género. Se lo debemos a nuestras abuelas, madres, tías, hermanas, primas, hijas, sobrinas y nietas. Pero también se lo debemos a nuestros nietos, sobrinos, hijos, primos, hermanos, tíos, padres y abuelos.

Deberemos convertirnos en los abanderados de una generación donde no se espere que nuestros hijos jueguen al fútbol, sean valientes y enjuaguen sus lágrimas de emociones; y donde no se espere que nuestras hijas jueguen con Barbies, sean  románticas y sensibles. Una generación en que no anticipemos nada de nuestros hijos por su sexo, sino por quienes son como personas.

Quizás algún día en 170 años no exista motivo para recordar a la humanidad la desigualdad entre hombre y mujer. Ojalá ese 170 se vea reducido en 170. Y ojalá no hicieran falta entonces escritos como éste a día de hoy, 8 de marzo de 2017.

26 dic 2016

Carta Blanca, Verborrea y Testosterona

Queridos Machistas:

Me tenéis hasta los cojones. Esos mismos que os agarráis tan asiduamente, cuando reventáis las intimidades de esas mujeres con que os acostáis al reuniros con los amigotes en el bar a tener mini erecciones conjuntas. Esas buenorras que sólo buscan un pene con el que disfrutar. Que se creen con derecho a lucir escote y pantalones ceñidos sin que al pasar por vuestro lado  no tengáis derecho a una cachetada.

Perdonen si mi lenguaje se torna agresivo en estas palabras, pero es que me tienen hasta los mismísimos.

Valientes, más que valientes. Abundáis  en tabernas, cafeterías, bares y pubs de nuestra España. Siempre en manada, sacando pecho y golpeando fuertemente la barra del bar con vuestro gin tonic. Pero no nos engañáis.  En el fondo sólo os mueve el miedo. El miedo a que ellas revelen que vuestro miembro no cumpla con el mínimo requerido. El miedo a que confiesen vuestro gatillazo. El miedo a que digan que solas habrían obtenido más placer que con vuestra compañía, lo cual no sería una sorpresa escuchando esa verborrea con que os jactáis de vuestra supuesta hombría.

Los amigotes no sois mejores, no creáis. Sí, sí los de las risitas, los del pensamiento​ crítico reducido y acorde, muy probablemente al tamaño real de vuestro casi inexistente miembro, y en esta ocasión, me refería al cerebro. Los que reís los chistes al macho alfa que se tira a las tías buenas y que a la vez fue uno de los autores del Kamasutra. Vuestro silencio os hace cómplices, y vuestras risas os convierten en culpables en último veredicto.

Ninguno de vosotros sois mejores que esa escoria responsable de tantas mujeres maltratadas en nuestro país. De tantas violaciones, que para mas inri, ahora está de moda hacerlas en grupo, con los amigotes.  No sois mejores que esa escoria, porque aún os creéis con mayor derecho a disfrutar del sexo que una mujer sólo porque tenéis pene y,  mucho o  poco espermatozoide mal empleado.

Carta Blanca y comienza el peligro. Y la que use el "chichi" más veces para follar que para mear, merece ser tachada de viciosa, guarra y casi de prostituta (aunque vosotros diríais puta, que yo lo sé). Que el tiempo corra, y vosotros a meterla en tantas vaginas como podáis para luego desgarrar su privacidad.

Pero no os preocupéis. Vuestra princesa os estará esperando a la vuelta de la esquina. Ella tiene 25 y o bien es virgen o bien sólo ha tenido un novio con el que sólo ha hecho el amor (lo de follar no va con ella), y al que tendrá que dejar cuando os conozca sin poder resistirse a vuestros viriles encantos. Pero seguid mi consejo, y evitad hablarle de todas esas guarras con las que os habéis acostado. A ver si se va a pensar que se le ha pegado "algo malo" a su príncipe. Ese príncipe que creéis que sois por vuestro derecho a falo, que os otorga la clarividencia para discernir entre las sucias guarras y la realeza, y la potestad para despotricar contra aquellas por las que en sus arterias no corra esa bendita y limpia sangre azul.

Sólo espero que vuestra estupidez tenga cura y que un día entréis en razón. Que sustituyáis las risitas por argumentos igualitarios que naturalicen el sexo entre hombre y mujer. O mejor, entre mujer y hombre, en ese orden. Quizás así un día compartir género con vosotros sea un poco menos vergonzoso.

P.D. Con la colaboración de un 4.1% de Teresa De Los Reyes

20 mar 2016

Lágrimas de Barro en el minuto 89

Huelva, a 19 de marzo de 2016

En vísperas de primavera, se teñía Huelva de albiazul a orillas del Odiel, ante ese único rosado atardecer del que Juan Ramón Jiménez tanto presumía. Tantos árboles, arbustos y setos floreciendo desde la otra orilla del mismo río, vigilantes, observando como El Decano acudía a la que podía ser su última cita en el antiguo emplazamiento del imperio Tartessos.

Más de 20.000 gargantas rugían al unísono por su Recre, llevando en volandas a sus once gladiadores hasta la que pudiera ser su última victoria. "¡Espartanos aguantad!", Huelva se ponía de acuerdo ante la injusticia de la posible -mejor que probable- desaparición del club más Antiguo de España.

Yo soy miembro de aquella generación perdida de la España de los Pujoles, Urdangarines, Chaveses y Ratos. De aquella generación que se lanzó a las calles rememorando el francés mayo del 68 en busca de una situación más igualitaria y ecuánime. De aquella generación que  sufre al ver que el fútbol mueve masas que ninguna injusticia de refugiados podrá congregar jamás. Quién iba a decir en Constantinopla, 500 años atrás, que el Imperio Otomano negociaría pacificamente con una Roma alemana, para intercambiar unos cuantos lingotes de oro a cambio de esclavos.

Pero el Huelva Recreation Club que es Mes que un club. El Recreativo de Huelva es sello único de su ciudad, y su bandera, representa a 150.000 individuos y a otros tantos en su provincia. Choqueros,  el Recre es nuestra historia, de aquella historia en que Albión navegó hasta Onuba en busca de sol y mineral, en el discurrir de su RioTinto a finales de siglo XIX, para introducir en Hispania el que a día de hoy es el deporte rey.

A finales de los 90 y de la mano de mi padre, un servidor acudía los domingos al Antiguo Colombino, presenciando como Joaquín Caparrós nos alcanzaba el sueño real de la Segunda División. También estuve en la final de Mallorca, recogiendo balones desde el fondo de la red como uno más, admirando a un camerunés que más tarde triunfaría en el Barça. Y por fin vi caer tres veces al capitalismo más extremo de Chamartín, de la mano de Sinama, Uche y del genio Viqueira, que juntos honraban a los caídos de aquel fatal accidente.

Hasta que te fallé, Decano. No pude gritar por ti en este sábado mágico. Me refugié detrás de estas palabras a 2.000 Km de distancia a orillas de otro río. Ojalá el Támesis se te pareciera un poco, Odiel. Ojalá el Lorenzo lo broncera como a ti, Odiel. Ojalá tu brisa marinera soplara en su riberita, Odiel.

Pero no, yo no estuve allí aquel día que Huelva lloraba desde el cielo. Aquel día que sus lágrimas enfangaban la alfombra verde del Nuevo Colombino, cuando Rubén Mesa colocó el esférico en el fondo de las mallas en el minuto 89. Cuando las lágrimas de barro sucedieron al pitido final.

Y que este gol jamás pase a la historia, a tus 126 años de Historia, Decano. No quisiera yo ahogar un grito melancólico que dijera: "Ay Velódromo, desearía tanto haberte conocido"

7 ene 2016

Reinas y Borregos

Un año más, la Cabalgata de Reyes Magos en el Reino de España. Todas las ciudades se visten monárquicamente tal como mandan los cánones, salvo alguna que otra díscola capital.
Madrid se disfraza en rebeldía llenando de estrógeno las vestimentas de sangre azul. Melchor, Gaspar y Baltasar maldicen el oro que esconden aquellos poderosos que se ríen de su pueblo mientras fuman incienso y  echan por mirra el Estado de Bienestar de su Patria.
Pero no es Carmena la única sublevada. Admito que una vez, también yo desafíe la monarquía jugando a los Carnavales. Con cuatro añitos me vestí de Baltasar en la guarde. Lucía melena radiante rubia a la taza, estilo cacerola, piel blanquecina y ojos claros. Y me pintaron de rey negro. Un tanto contracultural todo aquello.
Y pese a todo, mantuve la ilusión por los Reyes intacta unos cuantos años más. Es decir, que no me creí que yo, Víctor León, fuese en realidad Baltasar, sino que entendí que se trataba de un mero disfraz, como si de un juego se tratase. Y lo comprendí yo, que sacaba aprobado justito en Plástica. Eso sí, peor estuvo vestirse de San José sin estar bautizado.
Confieso que me sentí fatal durante unos años por mi acto de contumacia. No fue hasta que vi en 2007 a Susananita Díaz - Felipe lo quiera (González, no De Borbón), futura candidata pseudosocialista al Gobierno- disfrazada de Baltasar, que conseguí superar mi duelo y enorgullecerme de haber compartido disfraz y coraje con tan distinguida dama. Eso sí, mi acto fue menos revolucionario, ya que un servidor no sólo comparte picha con Sus Majestades, sino también origen. Que semos todos choqueros.

Mi ilusión por ver la Cabalgata de Reyes siempre estribó en alcanzar tantos caramelos como fuese posible. Será que siempre he sido un gordaco, pero a mí los Reyes me la traían al pairo. Lo que verdaderamente merece ser tema de debate es que en Valencia no hubo lanzamiento de caramelos durante la Cabalgata. Indignante. No te lo perdonaré jamás, Ribó. Jamás.

Cerrando el tema, siendo indolente como soy, reconozco que habría seguido los pasos de Manuela. Eso sí, habría disfrazado a niñas de Reyes, en lugar de mujeres. Los menores siempre son más difíciles de atacar por aquello de la Ley de Protección al Menor, si es que aún sigue vigente, que entre tortazos a Presidentes del Gobierno nunca se sabe.

 A propósito, antes de despedirme, dejo un link a una noticia quizás un poco más trascendente que Sus Majestades féminas, y mágicas, en ese orden.

22 dic 2015

Spain is Different

Aquel famoso debate a 4, pordiciembre de 2015, sin la presencia del Presidente del Gobierno...

Sánchez apelaba a la paridad, a la igualdad entre hombres y mujeres sin importar dónde. Enojado, se quejaba de que el debate de aquella noche lo conformaran tres hombres y sólo una mujer, para colmo aspirante a vicepresidenta. Mientras en su partido hay 26 hombres y 26 mujeres para 52 circunscripciones.
Sorayita se decidió por el tacón, pese a las dos horas y media de debate. Ahí demostró que le sobra carácter y garra para defender a un -esperemos sólo actual- Presidente de Gobierno que se escondía entre linces y dunas en Doñana. Saco tanto carácter que se atrevió con todo, incluso afirmando que la posible caída del Chavismo en Venezuela es obra del Partido Popular. A Huevos no le ganó ni uno de los contendientes.
El minuto de oro del Señor Rivera fue extraordinario. No se qué producto vendía, pero habría comprado acciones de su dentrífico, de su traje de chaqueta -un tanto ajustado, he de decir- o de su aseguradora sin haberlo dudado. Apeló a la unidad, eso nos lo dejó claro. Eso y que es muy catalán , español y europeo. Rajoy pidió el comodín de la llamada y contacto al señor Alsina para confirmar si se podía ser tantas cosas a la vez.
El Mesías , al que algunos mal apodan Pablo Iglesias, llamó a la calma en varias ocasiones ante el nerviosismo de sus contrincantes. Digamos que la humildad no le caracteriza, pero a los Seres Superiores se les perdona lo que haga falta, si no que pregunten a Butragueño. Su minuto final y fin de debate me hizo sonreír. ¡Qué labia tienes truhán!

4 nov 2015

A mi Huelva por la Ría

Plácidamente descansaba Huelva de madrugada ante el silencio de tanto vehículo.

Un Litri petrificado robaba la luz que anhelaba una San Pedro que brillaba y rompía la calma de la noche a las en punto.

Una brisa de Poniente soplaba, desde la Palmera hasta San Sebastián, y no consiguía hacer ondear una bandera, que bien grande le venía a Pablo Rada.

Unos sueños por cumplir en cada apagada ventana.

Un caminante en el fondo camino de Andalucía, guiado por ese silencio, luz y brisa, continuaba su ruta sin dejar de mirar atrás...

14 ago 2015

El letargo de Ángela

Ángela ya no vive, existe. Ángela tiene hematomas que le cubren todo el cuerpo por cada golpe vital recibido. Pero ya no los sufre, no se inmuta, ni tan siquiera al hundir sus dedos en ellos.

Ángela decía que ya había pasado por eso antes. Que ya lo vivió. Que ya experimentó  y disfrutó de todas esas emociones fuertes. Que no viviría nada igual de nuevo. Que ya era mayor y que se convirtió en adulta. Que soñar era cosa de jóvenes y que el tiempo dejaba cicatrices. Su proyecto de futuro, inexistente, su pasado en el olvido, y su presente, monótono y tedioso. 

Ángela carece de pasión alguna, causa de su existencia, ausente de toda vivencia. Las hojas de su calendario siguen cayendo de la misma manera, día tras día, amontonándose sobre el suelo.

Ángela olvidó lo que era el amor y cómo practicarlo. No se emociona, porque cree que ya es demasiado tarde. Hace tiempo que perdió el juicio, y sólo fugazmente recuerda aquella persona que fue en su juventud, cuando aún se permitía el lujo de entregarse. Por aquel entonces aceptaba que el color no existe sin tonos grisáceos, y que si existiera, al menos no brillaría tanto. Y agradecía cada lágrima como muestra de un disfrute pasado que ahora anhelaba.

Hay días en que Ángela recoge las páginas que cayeron del calendario para recolocarlas en el mismo. Sirviéndose de una silla, logra alcanzar el reloj ubicado sobre él, y retrocede tantas horas como días ha reencontrado en el almanaque. En esos días se viste de verano, sin importar que llueva, nieve o truene. Se pone su vestido amarillo aun creyendo que le hace parecer gorda. Se sitúa frente al espejo, se maquilla mientras canta a toda voz, con su gato y su perra como espectadores ante tal maravilloso espectáculo. Finalmente se sonríe ante la imagen que ha creado de sí misma.

Decide salir  descalza sin cerrar la puerta a su paso, con sus mascotas al acecho de sus huellas. No lleva llaves consigo, con la emoción de no saber si volverá a ese vida plana. Al llegar a la calle, se encuentra con cabezas giradas a su paso, que no pueden ignorar tal torrente de energía. Camina decidida hasta que tropieza con una baldosa del acerado. Al caer, el amarillo de su vestido queda manchado. Ángela se maldice y se culpa por haber sido tan osada. Por olvidar que ya era adulta, y que se acabó aquello de sentir y emocionarse. Cuando se decidió a dar la vuelta, regresó a la llanura de la insustancialidad en la que se sentía tan agusto.

Ángela ronda los 30, los 40, los 50... El reloj seguirá avanzando mientras su alienada vida sigue sin formar parte de nada. Las hojas del calendario seguirán cayendo hasta que, finalmente, tropiece con una baldosa en la que quizás se encuentre. Para así descubrir que la juventud es un estado de ánimo y poco tiene que ver con las arrugas, las mates y los números.

 ***Con la colaboración de un 10.00% de Teresa de los Reyes